Una rabieta suele aparecer cuando un niño siente una emoción intensa que todavía no sabe expresar o regular por sí mismo. Puede surgir ante una negativa, un cambio de planes, el cansancio, el hambre, la frustración o la dificultad para comunicar lo que necesita.
En esos momentos no está intentando necesariamente “portarse mal”. Muchas veces está mostrando, con los recursos que tiene, que algo le ha desbordado.
¿Cuándo son normales las rabietas?
Son frecuentes especialmente entre los 2 y los 5 años. Lo importante es observar su intensidad, frecuencia, duración y el impacto que tienen en la vida diaria y la convivencia familiar.
Cómo actuar durante una rabieta
Mantener la calma. El adulto puede convertirse en el punto de seguridad que el niño necesita. Gritar, amenazar o entrar en una discusión suele aumentar la intensidad del momento.
Garantizar su seguridad. Si puede hacerse daño o dañar a otros, se retiran los objetos peligrosos y se marca el límite de forma firme y tranquila.
No intentar razonar en pleno desborde. Es mejor esperar a que vuelva a estar disponible para hablar sobre lo ocurrido.
Poner nombre a la emoción. “Veo que estás muy enfadado” o “te ha dado mucha rabia que terminara el juego” puede ayudarle a sentirse comprendido sin dar la razón a la conducta.
Mantener el límite. Comprender una emoción no implica ceder siempre: “Entiendo que te enfade, pero no voy a dejar que pegues”.
Qué hacer después
Cuando el niño ya está tranquilo, conviene reconectar, hablar brevemente de lo ocurrido y ensayar alternativas: pedir ayuda, expresar el enfado con palabras, respirar o apartarse un momento.
¿Cuándo conviene pedir orientación profesional?
Es recomendable consultar cuando son muy frecuentes o intensas, duran mucho tiempo, aparecen fuera de las edades esperables o afectan de forma importante a la vida familiar, escolar o social.
En Terapia y Aprendizaje trabajamos desde la psicología infantil para comprender qué puede estar ocurriendo detrás de la conducta y acompañar tanto al niño como a su familia. También puedes leer nuestro artículo sobre límites en niños.